Picar y archivar: el agujero de tiempo silencioso
Antes de contabilizar nada, alguien de tu equipo abre el email, descarga los adjuntos, los abre uno a uno para ver qué es cada cosa, abre Drive, busca el cliente, encuentra — o crea — la carpeta correcta, renombra y sube. Minutos o más por factura. Cliente a cliente. Trimestre a trimestre.
No aparece en ningún informe porque está repartido en cientos de ratos pequeños — pero en campaña se convierte en días enteros de trabajo de todo el equipo. Y es el trabajo que menos aporta y más quema.